Vamonos quedando así
como los perros, pegados,
hasta que venga la muerte
a separarnos.
O que nos sepulten juntos
ensartados como estamos.
¡Qué más da que difuntos
sigamos cohabitando
bajo tierra,
mortalmente enamorados.
Eternidad carnal de Elias Nandino
viernes 14 de marzo de 2008
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